Creciendo Con
David Y Vega


"El regazo en que caemos al nacer decide nuestra felicidad o desgracia. ¡Dichoso el hombre sobre el cual han llovido como celestial rocío los besos de sus padres! Estos besos se filtran por la tierna carne del niño y llegan hasta el corazón y lo reblandecen para siempre. Quien haya tenido padres justos y amorosos jamás odiara en conjunto a la humanidad, porque aquellos seres adorados pertenecen a ella. Por el contrario, si el hado adverso le ha deparado un nido helado, nunca podrá echar de sus huesos el frío."
(Armando Palacio Valdes)

Archivos de mayo 2011